Es posible que en alguna ocasión hayas sufrido los síntomas de la conjuntivitis, hablamos del hinchazón, lagrimeo o el enrojecimiento de los ojos. Los bebés también sufren lo que se conoce como conjuntivitis neonatal.

¿Qué es la conjuntivitis neonatal?

A los bebés cuando nacen, se les administra unas gotas antibióticas en los ojos, normalmente eritromicina, con el fin de prevenir la conjuntivitis neonatal, es decir, la infamación del párpado y de la membrana transparente que recubre el interior del párpado y la esclerótica (la parte blanca del ojo).

Esta inflamación es bastante frecuente en adultos y en niños, pero en bebés recién nacidos, la conjuntivitis neonatal es especialmente común, pues en ocasiones, estas gotas antibióticas pueden irritarles los ojos, u obstruirles el conducto lagrimal.

La administración de las gotas antibióticas nada más nacer tiene como objetivo prevenir infecciones oculares producidas por virus o bacterias que viven en la vagina de la madre y que en el momento del parto pueden infectar al bebé y causar complicaciones graves.

La detección precoz de estas infecciones es fundamental para evitar consecuencias que pueden ser graves para el bebé. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las bacterias que no son de transmisión sexual también pueden causar conjuntivitis neonatal.

Síntomas de la conjuntivitis neonatal

Existen varios síntomas que delatan la presencia de conjuntivitis en tu bebé:

Párpados hinchados, enrojecidos y sensibles

Es posible incluso  el bebé tenga secreción acuosa, sanguinolenta y espesa en los ojos, ten en cuenta que tu bebé puede tener conjuntivitis neonatal desde el primer día de vida y hasta las dos semanas siguientes a su nacimiento, por ello, es importante que sepas detectar estos síntomas en tu bebé para acudir cuanto antes al médico especialista, quién hará un diagnóstico para confirmar si se trata de una conjuntivitis.

plantilla-banner-el-parto-es-tuyo-niños

¿Cómo se cura la conjuntivitis neonatal?

Si no es muy severo, probablemente el médico te recete un colirio con antibiótico para aplicarlo en los ojos del bebé. Si es una conjuntivitis neonatal leve, por irritación, generalmente desaparece por sí sola en poco tiempo.

Aliviar las molestias del bebé

Siempre que detectes cualquier síntoma o dolencia en tu bebé, debes acudir al médico especialista, sin embargo, también, hay algunas técnicas que puedes hacer en casa para aliviar las molestias de tu bebé. Por ejemplo, en el caso de una conjuntivitis neonatal causada por un conducto lagrimal obstruido, puedes hacer un masaje en la zona entre el lagrimal y la nariz presionando hacia abajo suavemente, cuando el bebé tiene legañas, puedes limpiarlas humedeciéndolas, antes de retirarlas, con suero fisiológico.