La conservación del cordón umbilical tiene como misión conservar sangre del cordón umbilical,  porque las células madre del cordón umbilical  son progenitoras hematopoyéticas, y tienen funciones reparadoras capaces de renovar todas las células sanguíneas. Hasta hace unos años, la conservación del cordón umbilical y su sangre se desechaban en el momento del parto.

Origen de la conservación del cordón umbilical

Investigaciones iniciadas en la década de los 90, demostraron que la conservación del cordón umbilical  podía ser útil para trasplantes en pacientes con enfermedades de la médula ósea congénitas o adquiridas, como algunas leucemias o anemias, por eso comenzaron a aparecer lo que comúnmente llamamos bancos de conservación de cordón umbilical, tanto públicos como privados, en los que se preserva esta potencial fuente de salud. Además de la sangre del cordón umbilical, existen otras fuentes para el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas, como las procedentes de la médula ósea o de sangre periférica.

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Usos de la conservación del cordón umbilical

El trasplante alogénico

El trasplante alogénico, es el que se recibe de un donante, se ha demostrado su utilidad en el tratamiento de más de 70 enfermedades hematológicas y genéticas entre las que se encuentran las siguientes:

  • Leucemia crónica y aguda.
  • Tumores sólidos de alto riesgo.
  • Linfoma de Hodgkin y no Hodgkin.
  • Síndrome mielodisplásico.
  • Varios tipos de anemia, como la de Fanconi o la anemia aplásica grave.
  • Trastornos inmunológicos, como la enfermedad granulomatosa crónica, deficiencia de adhesión leucocitaria o el Síndrome de Wiskott-Aldrich.
  • Enfermedades metabólicas, como la enfermedad de Krabbe, Síndrome de Hurler, leucodistrofia metacromática y síndrome de Sanfilippo.

Las células madre del cordón umbilical se pueden utilizar en un trasplante autólogo, es decir, en el propio donante, si éste desarrollase alguna enfermedad susceptible de ser tratada con estas células, o en un trasplante alogénico emparentado, esto es, en familiares directos, ya que la probabilidad de compatibilidad entre hermanos es de un 25%.

De momento, el trasplante autólogo es poco probable, ya que en el caso de enfermedades genéticas hereditarias, el niño enfermo no podrá utilizar sus propias células almacenadas porque también estarán ‘enfermas’ o tendrán el potencial de desarrollar la enfermedad. En este caso, se podría recurrir a las células que hubiese almacenado un hermano sano o a las de un donante compatible.

Según la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia, el uso del trasplante autólogo se ha limitado de momento a enfermedades como la aplasia medular adquirida, tumores sólidos de alto riesgo y linfomas no Hodgkin en segunda remisión.

Por lo tanto, la conservación del cordón umbilical pueden ser de gran ayuda en el tratamiento de enfermedades hematológicas y para su uso intrafamilar, pero también tienen un gran potencial en otros usos, ya que cientos de estudios en todo el mundo están analizando sus beneficios para tratar otras enfermedades.