La importancia de las pruebas de fertilidad es crucial, ya que al menos un tercio de los casos de infertilidad se deben a problemas de la mujer. Por ello, si llevas más de un año intentando quedarte embarazada sin éxito es importante que acudas a un centro especializado en el que puedan valorar los factores que lo están impidiendo.

La reserva ovárica

Uno de los principales problemas para  quedarse embarazada es la edad y por lo que es bueno realizarse pruebas de fertilidad, debido que la reserva ovárica disminuye con los años. Cuando nace, la mujer tiene cerca de 700.000 óvulos, cantidad que se va reduciendo poco a poco hasta situarse en los 300.000 en la adolescencia. De estos, apenas unos 400 llegarán a madurar en el periodo de ovulación a lo largo de la vida fértil de la mujer. A partir de los 40 años la reserva ovárica cae en picado y se reduce a 10%, por lo que las posibilidades de quedarse embarazada de manera natural disminuyen.

Problemas de fertilidad más comunes

  • Trastornos de la ovulación, como los causados por el síndrome de ovario poliquístico o el hipertiroidismo que impiden la implantación del óvulo o el tránsito de los espermatozoides.
  • Problemas en las trompas de Falopio.
  • Endometriosis, es el crecimiento de tejido endometrial fuera del útero.
  • Menopausia precoz.

Tipos de pruebas de fertilidad

Para determinar la causa de la infertilidad, el especialista puede prescribir alguna de las siguientes pruebas:

  • Análisis hormonal: mediante un análisis de sangre se determinan los niveles de ciertas hormonas, como la hormona folículo estimulante (FSH), la hormona luteinizante (LH), el estradiol y la progesterona. Las alteraciones de los niveles hormonales puede indicar la presencia de trastornos en la función ovárica o de la glándula pituitaria.
  • Histerosalpingografía: se trata de una radiografía que permite ver si hay alteraciones u obstrucción en las trompas de Falopio. El momento indicado para realizar esta prueba, que requiere la aplicación de un contraste, es tras haber finalizado la menstruación pero antes de que comience la próxima ovulación.
  • Ecografía transvaginal: es una prueba rápida e indolora que permite analizar la morfología de los órganos reproductores y ver si existe alguna alteración en el útero y los ovarios.
  • Histeroscopia: mediante la introducción de un endoscopio se puede ver el interior del útero y del cuello del útero para determinar si hay alteraciones.
  • Biopsia del endometrio: consiste en la extracción de una pequeña muestra del tejido endometrial para su posterior análisis en el laboratorio.
  • Cariotipoanálisis de sangre que permite detectar anomalías cromosómicas que pueden afectar a la fertilidad.