En la semana 10 estás ya en el tercer mes de embarazo, has pasado la parte más crítica de la gestación y los órganos de tu bebé están listos para seguir creciendo.

Aún te queda algún tiempo, por lo que es bueno que te tomes las cosas con calma. Pero en la semana 10 ya te empiezas a sentir mejor, y te vas adaptando poco a poco a los cambios que has experimentado.

Debes mantenerte en forma y para eso es bueno que sigas haciendo ejercicio. Si no estás acostumbrada a hacer deporte, caminar es una buena opción para mantenerte activa y llevar mejor tu embarazo; pero también puedes optar por nadar o jugar al golf.

Semana 10

Cambios que experimenta tu bebé

Peso y tamaño

Tu bebé ya pesa unos 5 gramos y mide 4 centímetros. Es del tamaño de una ciruela pasa, un poco más grande que una frambuesa. Aunque ya tiene algún órgano formado, o más bien, está en el proceso.

A partir de la semana 1o la placenta se convierte en el sustento de tu bebé, todo el alimento lo recibe a través de ella.

Forma y desarrollo del bebé

Sus riñones, hígado, intestino y cerebro empiezan a funcionar, y poco a poco a lo largo del embarazo acabarán de formarse para poder hacer por ellos mismos su función.

Las uñas y el color de la piel del bebé

Si pudieras mirar por un agujerito dentro de tu útero, podrías ver que los dedos de tu bebé ya tienen uñas y que la piel empieza a tener su color. Ya puede doblar los brazos y las piernas y sus manos están sobre su corazón. La columna vertebral se puede ver, al igual que los nervios que se extienden por ellas.

Es ahora también cuando la cabeza se separa del pecho y empieza a asomar el cuello. La nariz, la boca y los labios son visibles, al igual que los oídos. A estos aún les falta llegar a su posición definitiva.

Cambios que experimenta tu cuerpo

Aumento de peso

Aunque aún puedes “esconder” tu embarazo, a estas alturas has podido ya engordar unos dos kilos. Las mamas van adquiriendo volumen y vas perdiendo la figura.

Pero recuerda que el embarazo no es un momento para ponerte a dieta, al menos que tu médico te lo indique porque estés ganando más kilos de los recomendados. Por ahora, tienes que cuidar tu alimentación, llevando una alimentación en el embarazo variada y equilibrada, para que tu bebé adquiera todo lo que necesita a través de la placenta.

¿Qué puedes sentir en la semana 10 de embarazo?

  • Ir al baño con más frecuencia.
  • Mayor sensibilidad.

¿Por qué son más frecuentes las infecciones de orina en el embarazo?

Durante el embarazo es más frecuente que aparezca una infección de orina, esto es así porque las hormonas relajan el tracto urinario y el flujo de la orina es más lento, eso le da un poco más de tiempo a las bacterias para que crezcan.

Además, las bacterias intestinales pueden ir desde el recto a la uretra y llegar al tracto urinario, donde siguen reproduciéndose.

Ante esta situación también puede aparecer una cistitis, una infección en la vejiga. Por eso, ante los primeros síntomas (escozor al orinar, ganas de orinar con frecuencia, dolor en la parte baja del abdomen y sangrado al orinar) debes acudir a tu médico para que te ponga el tratamiento adecuado.

No te preocupes, hay antibióticos que se pueden tomar en el embarazo sin que supongan un riesgo para tu bebé, pero eso sí, debe prescribírtelo tu médico.

La vaginosis bacteriana

También tienes que tener cuidado con la vaginosis bacteriana, que es una infección del tracto genital causada por un crecimiento excesivo de bacterias que viven en pequeñas cantidades en la vagina.

Puede ser asintomática, pero lo normal es que se produzcan secreciones en la vagina, picor e irritación en la vulva.

La vaginosis bacteriana se asocia a un mayor riesgo de parto prematuro y rotura de la membrana amniótica. Por eso, es importante detectarla a tiempo y ante el más mínimo síntoma debes acudir a tu ginecólogo.

¿Qué pruebas debo hacerme en la semana 10?

En la semana 10 no hay ninguna prueba específica que te debas hacer. Si te haces una ecografía puedes ver cómo tu hijo mueve sus bracitos y sus piernas, además de observar sus manos y pies. El corazón late con rapidez, pero no te asustes, es normal.