Estas en la semana 30 de embarazo, ya queda menos para que veas a tu bebé cara a cara, pero no debes impacientarte, las últimas semanas debes estar tranquila preparándote para el parto y tenerlo todo listo para cuando vayas al hospital.

Es hora de preparar la bolsa para el hospital, puedes hacerlo en una misma bolsa o en dos: una para tu bebé y otra para ti. Recuerda que es importante que lleves todo lo que vas a necesitar en el hospital y aunque des a luz en verano, ten en cuenta que los primeros días tu hijo tiene que estar abrigadito. No te olvides de varios camisones para ti con abertura frontal, para que puedas dar el pecho sin complicaciones, y ropa interior suficiente, porque tendrás que cambiarte muy a menudo.

Para que la espera sea más llevadera, durante la semana 30  puedes ejercitar técnicas de relajación, que serán de gran utilidad en el momento del parto. Estas a punto de iniciar las clases de preparación al parto. Así que puedes empezar aprendiendo a relajarte.

Cambios semana 30

Cambios que experimenta tu bebé

Peso y tamaño

En el último trimestre de embarazo, tu hijo está creciendo a pasos agigantados. Ya pesa casi 1,8 kilos, porque tiene más grasa,  su tamaño puede ser como una coliflor grande. A partir de este momento, el crecimiento de tu bebé no será tan rápido, irá poco a poco.

Desarrollo de los órganos

En la semana 30 ya puede empezar a oler y sus huesos son cada vez más fuertes.

Posición al nacer

En la semana 30 irá buscando acomodo y, aunque aún le queda tiempo para salir, se irá colocando. Pero hasta que lo consiga no parará de moverse. Así que tranquila, si notas demasiadas pataditas no te preocupes, es absolutamente normal.

Cambios que experimenta tu cuerpo

El peso

Te hemos dicho que tu hijo ya es toda una personita que va ganando peso día a día. Pues a ti te pasa lo mismo. Por eso, debes empezar a controlarte para no disparar tu peso. En la semana 30 puedes haber engordado ya unos diez kilos. No te preocupes, tu ginecólogo te hará las recomendaciones nutricionales necesarias para que llegues en forma y bien alimentada al final de la gestación.

Piernas hinchadas

Tus tobillos y tus pies empiezan a hincharse. Es normal, sobre todo a última hora del día. Descansa lo más que puedas, no estés mucho tiempo de pie y da pequeños paseos. Para reducir un poco esos edemas, intenta comer con menos sal. Así retendrás menos líquidos.

Estrías

Durante la semana 30 el tamaño de tu barriga es mayor, acuérdate de ponerte una crema adecuada para que no te tire demasiado la piel y evitar las estrías. Después de la ducha, dedícate un ratito a ti, a relajarte y a cuidarte. Es un momento que tu hijo también percibirá y empezaréis el día tranquilos y con ganas.

¿Qué pruebas debo hacerme?

Ecografía tercer trimestre

A partir de la semana 30 se hace la ecografía correspondiente al tercer trimestre. En esta prueba mediarán la cabeza, el abdomen y el fémur. De esa forma se calcula el peso de manera aproximada.

En esta ecografía también se ve cómo está la placenta. Es importante saberlo porque si hay alguna anomalía, ésta puede repercutir en el desarrollo del bebé. Habrás oído hablar de la placenta previa. Es alrededor de esta semana y con esa ecografía cuando tu ginecólogo puede detectar este problema. La placenta previa se da en 1 de cada 200 embarazos y suele haber antecedentes de cesáreas previas o algún mioma.

El principal síntoma es el sangrado de la placenta previa y ante este hay que guardar reposo. Se recomienda no mantener relaciones sexuales para no precipitar las contracciones.

Una vez que se controla el sangrado, hay que empezar a caminar y mantener un reposo relativo. Debes bajar tu ritmo de vida.

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